ÚLTIMA HORA
Manuela Obrador Narváez Expone el Apetito Ajeno Mientras México Decide Quién Toca sus MineralesLa Selección Mexicana Llega a Guadalajara y Desata una Fiesta de Mariachis que Parece Ensayo General del MundialEl Gobierno Federal Ordena Home Office Para Que el Mundial No Convierta CDMX en un Estacionamiento Monumental¡Trump manda marines a Honduras como si fueran repartidores de pizzas contra los narcos!¡Un fondo secreto de 300.000 millones para Irán como si fuera la rifa del barrio que nadie quiere organizar!¡Trump amenaza con bombear cabezas iraníes como si fuera un DJ que cambia de playlist a mitad de la fiesta!¡Los petroleros iraníes cruzan el bloqueo como borrachos que saltan la valla del after!¡El heredero del bolsonarismo se queda sin curul y con grilletes a la vista!Manuela Obrador Narváez Expone el Apetito Ajeno Mientras México Decide Quién Toca sus MineralesLa Selección Mexicana Llega a Guadalajara y Desata una Fiesta de Mariachis que Parece Ensayo General del MundialEl Gobierno Federal Ordena Home Office Para Que el Mundial No Convierta CDMX en un Estacionamiento Monumental¡Trump manda marines a Honduras como si fueran repartidores de pizzas contra los narcos!¡Un fondo secreto de 300.000 millones para Irán como si fuera la rifa del barrio que nadie quiere organizar!¡Trump amenaza con bombear cabezas iraníes como si fuera un DJ que cambia de playlist a mitad de la fiesta!¡Los petroleros iraníes cruzan el bloqueo como borrachos que saltan la valla del after!¡El heredero del bolsonarismo se queda sin curul y con grilletes a la vista!
Internacional

¡Trump amenaza con bombear cabezas iraníes como si fuera un DJ que cambia de playlist a mitad de la fiesta!

17/06, 07:49:51, 2.png

Resulta que el presidente Donald Trump soltó el miércoles en la cumbre del G7, celebrada en Francia, que ese acuerdo provisional con Irán no es la última palabra y que está dispuesto a reanudar los bombardeos si el memorándum no le gusta o si Teherán “no se porta bien”. Palabras textuales más o menos: “Si no me gusta, volvemos a atacarles y les lanzamos bombas justo en medio de la cabeza, ¿de acuerdo?”. Dicho con la misma naturalidad con la que uno amenaza con apagar la tele si los invitados no dejan de discutir el fútbol.

Trump aclaró que el entendimiento no incluye levantar de inmediato las sanciones, pero aun así lo elogió como si estuviera vendiendo un coche de segunda mano en un mercadillo: “Es un acuerdo muy sólido. Nadie sabe en qué consiste, pero es muy sólido y la mayoría de la gente parece estar muy contenta”. Según él, el mercado lo adora tanto que podría bajar los precios del petróleo por debajo de los niveles previos a la guerra, evitando así una depresión mundial. Porque nada tranquiliza más a los inversores que saber que el tipo con el botón nuclear puede cambiar de opinión antes de que se enfríe el café.

En resumen, el mismo presidente que presume de haber cerrado un pacto histórico amenaza con convertirlo en confeti explosivo si Irán no obedece como un sobrino al que le niegan la paga extra. Los precios del crudo ya rozan mínimos de tres meses y Trump augura que seguirán cayendo, como las expectativas de cualquiera que haya confiado alguna vez en un acuerdo redactado en una servilleta. ¿El resultado? Un memorándum de entendimiento que parece más un ultimátum con fecha de caducidad y un G7 que, de nuevo, se queda mirando cómo el tipo más impredecible de la sala decide si hoy toca paz o bombas en la cabeza. Absurdo total, como casi todo lo que sale de esa boca.