El Consejo Mundial de Viajes y Turismo anticipa un despegue del sector en América Central y del Sur que parece sacado de un manual de optimismo exagerado. El PIB turístico regional avanzará un 4.1 por ciento en 2026, superando el 3.2 por ciento mundial, mientras el gasto de visitantes internacionales subirá un 7.8 por ciento, más del doble de la tasa global del 3.7 por ciento.
La región se beneficia de una demanda doméstica sólida y de una exposición limitada a conflictos lejanos que afectan rutas y mercados emisores. Ecuador encabeza la lista con un 11.6 por ciento de crecimiento, seguido por Bolivia con 10.3 por ciento y un salto del 25.8 por ciento en gasto internacional. Panamá alcanzará un 8.4 por ciento, Guatemala un 6.1, Colombia un 5.7 y Argentina un 4.9. Brasil se moverá a un ritmo más calmado del 2.1 por ciento, con un 3 por ciento en ingresos foráneos. Venezuela destaca con un 33.2 por ciento en PIB turístico y un 34.8 por ciento en gasto internacional.
Gloria Guevara, presidenta del WTTC, destaca la mezcla de confianza del viajero e inversiones estratégicas. A escala global el sector aportará 12 billones de dólares, equivalente al 9.9 por ciento del PIB mundial, y sostendrá 376 millones de empleos. En la región generará 18.5 millones de puestos, el 8.3 por ciento del empleo total. La inversión en conectividad e infraestructuras será clave, aunque la inflación y la confianza del consumidor siguen siendo riesgos que podrían convertir el auge en un simple espejismo temporal.