¡Alerta de reconciliación internacional! Los 27 países de la Unión Europea han decidido que ya es hora de volver a flirtear comercialmente con Siria, levantando la suspensión parcial de un acuerdo de cooperación que estaba en el congelador desde 2011. Todo esto, mientras le guiñan el ojo al presidente de transición sirio, Ahmed al Shara, en un intento de normalizar relaciones más rápido que un swipe en Tinder.
Este lunes, el Consejo de la UE dijo “adiós” a las restricciones que bloqueaban importaciones sirias como petróleo, oro y diamantes, medidas que se impusieron por las graves violaciones de derechos humanos del régimen de Bashar al Assad. La Comisión Europea, que propuso reactivar el acuerdo en abril, ya había levantado todas las sanciones económicas en mayo de 2025. Ahora, solo falta notificar a Damasco para que este pacto, vigente desde 1978, vuelva a ser el marco de un idilio económico con cero aranceles para productos industriales sirios y comercio sin límites.
En Bruselas, durante un diálogo de alto nivel sobre estabilidad y refugiados, la comisaria Dubravka Suica celebró este “punto de inflexión” como si fuera el final de una telenovela dramática. La UE, que ha inyectado más de 41,000 millones de euros en asistencia, ahora promete 280 millones más para 2026-2027, un Centro de Asistencia Técnica con 15 millones y hasta 14 millones para rehabilitar el hospital Al-Rastan en Homs.
Mientras tanto, Bruselas y Damasco planean impulsar el sector privado y las inversiones. ¿Será este el comienzo de una luna de miel económica o solo un rebound geopolítico? Solo el tiempo dirá si este match comercial termina en un “felices para siempre”.