¡Drama cereal en el escenario internacional! El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lanzó un dardo este martes desde la red social X, acusando a Israel de comprar grano “robado” por Rusia de territorios ucranianos ocupados. Según él, esto no es un negocio legítimo, sino un atraco a plena luz del día. “Otro buque con ese grano llegó a un puerto israelí para descargar. Esto no puede ser comercio decente”, tuiteó, más indignado que un agricultor en sequía.
Zelenski insistió en que las autoridades de Israel no pueden hacerse de la vista gorda sobre qué barcos llegan y qué traen. Mientras tanto, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ya había convocado al embajador israelí por la aparente pasividad ante estos envíos. Kiev considera que todo grano de las cuatro regiones reclamadas por Rusia desde la invasión de 2022, y de Crimea, anexionada en 2014, es botín de Moscú, aunque Rusia los llame sus “nuevos territorios”. Internacionalmente, siguen siendo ucranianos.
El ministro israelí Gideon Sa’ar contraatacó diciendo que Ucrania no ha presentado pruebas de que el grano sea “robado”. Pero Zelenski no se quedó callado y advirtió que Kiev prepara sanciones contra quienes intenten lucrarse con este “negocio sucio”. Además, señaló que estas prácticas violan las leyes de Israel y pidió respeto para no dañar las relaciones bilaterales.
Esto está más enredado que un campo de trigo en tormenta. ¿Se alineará Israel con Ucrania o seguirá recibiendo estos cargamentos polémicos? Parece que este conflicto no solo se libra con tanques, sino también con sacos de grano.